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En Playeso, ofrecemos una amplia gama de talochas y llanas, herramientas esenciales para la aplicación y acabado de yeso en proyectos de construcción y reformas. Utilizar las herramientas adecuadas no solo facilita el trabajo, sino que también garantiza que cada capa de yeso quede perfectamente alisada, proporcionando un acabado profesional.
En nuestra categoría de Talochas y llanas, encontrarás:
Seleccionar la herramienta adecuada es crucial para obtener un resultado final de calidad. Una talocha o llana incorrecta puede dejar marcas o imperfecciones en la superficie. En Playeso, nuestras herramientas están diseñadas para satisfacer las necesidades de profesionales y aficionados al bricolaje, asegurando resultados excepcionales en cada aplicación.
Además de talochas y llanas, también te invitamos a explorar otras categorías de productos que pueden ser de gran utilidad:
En Playeso, nuestras talochas y llanas están seleccionadas para ofrecer la calidad y precisión que necesitas en cada proyecto. Equiparte con herramientas de alta calidad es fundamental para asegurar que tus acabados sean impecables y duraderos, logrando resultados que satisfacen las expectativas más exigentes.
La talocha esponja se utiliza al final del fraguado para “flotar” la superficie: humedece ligeramente el yeso, iguala poros y borra marcas de la llana metálica. El resultado es un acabado fino y homogéneo listo para imprimar.
La llana de acero inoxidable ofrece mayor rigidez y deja un acabado más liso; es la opción profesional para capas finales. La llana de plástico es ligera y económica, apropiada para extender la primera mano o trabajar con morteros que puedan corroer el metal.
La talocha de poliuretano, con base rígida y ligera, se usa para “raspar” el yeso recién aplicado y sacar el árido, creando un acabado rugoso (fratasado) ideal como capa de agarre para revestimientos posteriores.
Una llana de 280 × 120 mm ofrece buen equilibrio entre cobertura de superficie y control. Para techos o muros extensos, muchos profesionales prefieren 300 × 140 mm para reducir pasadas, siempre que el operario se maneje con su peso.
Retira el yeso fresco con agua y cepillo rígido antes de que fragüe. Seca bien la hoja y, en el caso de acero, aplica una película fina de aceite para evitar la oxidación. Guarda las llanas en posición horizontal o colgadas para que no se deformen.